martes, 28 de julio de 2015

¿Es la devaluación salarial producto de la negociación colectiva? (1)


Manuel Lago, economista del Gabinete Confederal de CCOO, ha realizado un análisis gráfico de la devaluación salarial en España a lo largo del periodo 2009/14. En él viene a demostrar que la pérdida salarial en el Estado no es consecuencia de los incrementos pactados en los convenios colectivos, sino de la interacción de otros elementos. Fundamentalmente la precarización del empleo, y el efecto composición del mismo, lo que ha provocado un incremento de los excedentes empresariales, un aumento de la productividad, una caída de los costes laborales unitarios y con ello un hundimiento de la demanda interna y creciente desigualdad social.


Las características de la economía vasca matizarían algunos de los datos generales. Sin embargo hay algunos de esos datos que merecen ponerse encima de la mesa. Desde el año 2009 al año 2014, el incremento medio de los salarios en convenios que afectan en la CAPV ha estado por encima de la evolución de los
precios. Según datos de los informes del CRL con un incremento de precios acumulados del 8,8%, los salarios pactados habrían subido un 9,66%.*

No es menos cierto que si hiciéramos esa comparación desde el año de entrada en vigor de la reforma laboral (primer trimestre de 2012) se perdería poder adquisitivo. Y tampoco conviene olvidar el bloqueo habitual de la negociación colectiva en Euskadi que hace que muchos de los grandes convenios estén sin renovar en este último periplo.

Pero cogiendo el tramo largo del 09 al 14, se gana poder de compra. Esto no es incompatible con otro dato. El Coste laboral total mensual por trabajador ha pasado de 2.893 euros a 2.992. Esto supone un ligero incremento nominal del 3,41% que palidece ante la evolución de precios. Para que el coste laboral total al mes por salario y trabajador se hubiera mantenido sin perder poder de compra hubiera debido ser de 3.148 euros (155 euros más de lo que efectivamente es) a finales de 2.014.

Ante esta aparente contradicción, la negociación colectiva en Euskadi está siendo atacada en una pinza envolvente. Por un lado una patronal que de forma oportunista plantea posiciones cicateras en las mesas de negociación, confiada en que la división sindical que perciben los trabajadores evita que el bloqueo de grandes convenios derive en movilizaciones de cierto calado.



La pinza envolvente a la negociación colectiva. (1)

Abrazan conceptualmente las ideas que subyacen en la devaluación interna. A saber, el mantra de la ganancia de competitividad por la vía del ajuste salarial y la desfiscalización. Es recurrente el discurso patronal sobre la diferencia salarial entre los convenios de Euskadi y del resto del estado, así como del excesivo coste fiscal que soportan las empresas vascas. Normalmente mezclando tipos de impuestos nominales y reales, lo que hace que el análisis sobre el impuesto de sociedades sea disparatado, ya que distan mucho los tipos teóricos que se supone que se pagan de los que efectivamente se pagan.

Sin embargo no debiéramos olvidar que la caída de la demanda interna en Euskadi explica gran parte de la evolución a la baja de nuestra economía. De hecho tal caída se sitúa en más de un 10% acumulado, mientras que la caída del consumo de los hogares supera el 5%. El consumo final de las Administraciones Públicas ha ejercido un papel contracíclico, pero a cambio de un incremento importante del endeudamiento.

Por tanto es muy poco prudente y muy cortoplacista como hace la patronal vasca, seguir apostando a la pérdida de músculo fiscal del sector público y a la pérdida salarial como elementos de futuro. Más si tenemos en cuenta que la productividad aparente del trabajo (que pone en relación la evolución del PIB y de la ocupación) ha subido en este periodo un 5,6%.

Habrá quien contraponga a esta visión el hecho de que precisamente es el sector exterior el que ha salvado y salvará los muebles y justifique así la devaluación interna. No conviene olvidar que siendo cierto que el saldo exterior vasco ha mejorado en estos años, lo ha hecho porque ha caído más lo que se importa que lo que se exporta. Lo del ciego y el tuerto. Las exportaciones caen en este periodo, relacionado también con la política económica general impulsada en Europa, la irracional devaluación de todos y de todos a la vez.

Euskadi tiene márgenes para asignar rentas desde una acción combinada del poder público y la distribución en la empresa mediante la negociación colectiva. Es cierto que la política laboral prescrita para los países del sur y que el Gobierno de Rajoy interpreta con el furor de quien es “más papista que el Papa”, incentiva las apetencias más des-reguladoras de cualquier patronal. Por eso la fragmentación de la negociación colectiva tiene tanto riesgo a la hora de pactar un sistema de relaciones laborales que fomente mejores comportamientos. Esa des-regulación explica buena parte de la devaluación salarial en Euskadi y en España.

Pero de la apuesta por esa fragmentación no es responsable exclusivamente la patronal. Hay responsabilidades sindicales. La segunda pata de la pinza envolvente.



*fuente de datos oficiales y elaborados por los Informes Sociolaborales del CRL de Euskadi

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